Quién construye AMIA

Hecho por alguien que sí da consulta.

AMIA no salió de una oficina de software. Salió de un consultorio y de un quirófano.

CM

Dr. César Francisco Méndez García

Cirujano gastrointestinal en activo · Fundador de AMIA

En la facultad nos enseñaron a suturar, a diagnosticar y a salvar vidas. Nadie nos enseñó a ser directores de marketing, expertos en finanzas ni a sobrevivir a un sistema administrativo lento y obsoleto.

Estamos quemando nuestro activo más valioso —el tiempo— en burocracia diseñada por gente que jamás ha pisado un quirófano. Me cansé de esperar a que alguien lo resolviera y decidí construirlo: escribí cada línea de código de AMIA pensando en lo que tú y yo necesitamos en el campo de batalla.

Sigo operando y sigo dando consulta. Eso no es una anécdota de marca: es la razón por la que el producto se corrige rápido. Lo que estorba en una consulta real lo descubro el mismo día que a ti te pasa.

Lo que no se negocia

Tres compromisos que explican el resto de las decisiones del producto.

Lo construye quien lo usa

Cada decisión de producto la toma alguien que al día siguiente tiene que usarla con pacientes reales. Cuando algo estorba en consulta, se nota el mismo día — no en la siguiente encuesta de satisfacción.

La IA no decide, tú decides

El sistema estructura lo que tú dijiste y arma el borrador. Tú revisas y firmas. Nunca interpreta un estudio de imagen ni sustituye tu criterio, y esa línea no se mueve por conveniencia comercial.

El expediente es tuyo

Conforme a la NOM-004, con versionado y bitácora de cada cambio. Los datos de tus pacientes no entrenan modelos de nadie, y puedes llevártelos si un día decides irte.

Pruébalo en tu propia consulta

15 días completos, sin tarjeta. Si no te sirve, no haces nada y se cierra sola.

Con este tamaño de comunidad, los correos me llegan a mí y los contesto yo.